El número en la báscula no siempre refleja los verdaderos avances en tu bienestar
Durante años, la báscula se ha utilizado como principal marcador del cambio de hábitos. Sin embargo, el número que muestra no cuenta toda la historia. De hecho, centrarse únicamente en el peso puede generar frustración, desmotivación e incluso alejarnos de los verdaderos cambios que sí importan.
La trampa de centrarse solo en el peso
Centrarnos en el peso corporal como único factor del cambio de hábitos puede generarlos malas pasadas. El peso corporal puede variar por muchos motivos que no tienen nada que ver con el progreso: ciclo menstrual, digestión, masa muscular, descanso, estrés… Por eso, basar el bienestar en un solo número es simplificar demasiado algo tan complejo como el cuerpo humano.
Indicadores realistas del cambio de hábitos
Cuando una persona comienza el proceso para cuidar su relación con la comida, los beneficios van mucho más allá del peso:
Conecta con las señales de hambre y saciedad
Se siente mejor consigo misma
Deja de pensar en comida 24/7
Aparece una sensación de bienestar más estable y sostenible
Estos cuatro factores que acabo de enumerar, son lo verdaderamente importante de tu progreso. Valorar esto, es lo que te va a permitir avanzar en el camino de sentirte bien contigo misma, porque el bienestar no se mide según el número que marque la báscula cada día, sino en cómo te sientes, cómo te relacionas contigo misma y con la comida, y en la calidad de tus decisiones diarias.
Tu cuerpo no necesita ser “arreglado”, necesita ser escuchado y respetado. El progreso real ocurre cuando dejas de luchar contra él y comienzas a cuidarlo desde la compasión y la conciencia.
Si quieres leer más sobre porqué las dietas no funcionan, te dejo el enlace del post «la culpa al comer». Haz clic aquí para leerlo.