Llega septiembre y con él la típica conversación interna que casi todas hemos tenido alguna vez tras las vacaciones:
«Se acabó, ya no como más helados»
«A partir del lunes, todo a la plancha con ensalada»
«En septiembre me pongo a dieta»
Es un clásico. Nos han condicionado a ver el final del verano casi como un juicio final, sintiendo que debemos «pagar una penitencia» por el simple hecho de haber disfrutado, comido fuera o cambiado nuestros horarios durante las vacaciones.
Pero déjame decirte algo importante: Prometerte que a partir de mañana te lo vas a prohibir todo es la forma más rápida de garantizar un atracón o una ingesta compulsiva en los próximos días. Es posible volver a la rutina sin dietas.
¿Por qué la restricción siempre sale mal?
Cuando ves la vuelta a la rutina desde el castigo y la prohibición, tu cuerpo (física y mentalmente) desencadenas una respuesta muy clara:
- Mentalidad de escasez: Al decirte «este es el último helado» o «a partir de mañana empiezo la dieta», tu mente empieza a comer con ansiedad y descontrol porque percibe una prohibición inminente.
- El bucle de la dieta restrictiva: Empiezas el lunes con fuerza («esta vez lo voy a conseguir»), ignoras tu hambre real, la tensión acumula y terminas comiendo por impulso. Al hacerlo, aparece la culpa, la frustración y la idea de que «has fallado», volviendo a empezar el ciclo.
- Cansancio y abandono: Volver a la rutina desde la restricción no es cuidarse; es castigar a tu cuerpo por haber vivido el verano.
La verdadera salud no consiste en compensar
Cuidarte consiste en volver a una rutina flexible, amable y respetuosa. No necesitas empezar una dieta restrictiva mañana ni «limpiar» lo que has comido en vacaciones. Lo que necesitas es aprender a relacionarte con la comida desde un lugar de paz, donde ningún mes del año te genere miedo ni culpa.
Si estás cansada de repetir este mismo bucle año tras año y quieres construir una relación sana y definitiva con la comida y con tu cuerpo, estaré encantada de acompañarte en el proceso. Escríbeme y estaré encantada de ayudarte.
Un abrazote


